China y EE UU ‘resetean’ sus relaciones en busca de un “nuevo enfoque” | Internacional
El carrusel de visitas de altos funcionarios estadounidenses a Pekín desde junio no ha producido un festín de grandes acuerdos; no ha habido recepciones bombásticas, ni marchas militares, ni paseos cadenciosos al son de instrumentos milenarios —como sucedió con la visita del presidente francés, Emmanuel Macron—. Tampoco era lo esperado. Los resultados tangibles son más bien escasos. Pero los cuatro emisarios de la Casa Blanca, que han aterrizado en el gigante asiático a un ritmo de casi dos primeros espadas por mes, sí parecen haber logrado un cambio de humor en la arena geopolítica y el reseteo de unos vínculos…
